Siempre voy a estar esperando por ti. Aunque no sepa tu nombre aún. Ni de que color sean tus ojos. No sé donde voy a encontrarte. Si algún día mientras tomo mi almuerzo rutinal en una terraza me preguntarás si puedes sentarte. O si has estado siempre aquí, pero apenas te he observado. No sé como serán las cosas, pero imagino que como toda locura romántica, habrá conflictos pero te prometo arreglarlos. Nunca me iré a dormir sin solucionarlo. Voy a esperarte. A ver en que momento a la vida se le ocurre cruzar nuestros caminos. No sé como serás, mucho menos quien, pero si sé que te voy a querer muchísimo. Que te voy a entregar todo de mí, sin miedo a nada. No sé si ya te han lastimado antes pero te juro que yo no iré a hacerlo. Por que yo también sé que es que te decepcionen, que te rompan.
Voy a esperarte. Sabré que eres tú por la manera en que se desarrollen las cosas. Al principio me pedirás mi número, conversaremos por mensaje de texto y después llamadas largas. Sabré que eres tú por que no querré hablar con nadie más y siempre será a ti a quien quiera contarle mi día y mis chistes malos. Sabré que eres tú por que no sentiré nervios contigo, nudos en la garganta o escalofríos en el estómago, si no que sentiré una calma inmensa, como cuando regresas a casa después de un día largo.
Voy a esperarte, el tiempo que tenga que ser necesario. Cuando la vida piense que es el momento, cuando me sienta preparada. Mientras podemos tener otros romances, podemos rompernos el corazón con imposibles, igual tarde o temprano nos encontraremos y el daño del pasado quedará reparado, por que contigo sólo quiero mirar al frente.
No sé como eres, no sé quien eres, pero voy a esperarte. Y vamos a vivir todas esas cosas que las demás personas desean sentir. Nos sentaremos a ver películas de todo tipo, lanzarnos palomitas y dormirnos acurrucados en los brazos del otro. Vamos a dar paseos aún en mal clima, me enseñarás a andar en bicicleta o conducir un auto. Viajaremos mucho aunque sea a casa de tus padres o de los míos, pondremos música en el radio y cantaremos a todo volumen. Te prepararé de comer aunque no sea buena en la cocina, y tú también podrás sorprenderme con el desayuno. Jugaré tus videojuegos, leeré tu libro favorito, conoceré a tus amigos y amigas sin hacer berrinche de novia celosa, por que mereces tener personas aparte de mí con quien pasar el tiempo y compartir otras experiencias. No todo será lindo siempre, cuando enfermes procuraré de ti, si falta dinero buscaremos soluciones juntos, si te vas de viaje sin mí prometeré llamarte, siempre pondré mi mejor cara ante nuestros problemas y todo tendrá solución.
Vamos a darle un nuevo sentido al amor. No sólo un concepto cursi. Si no real y maduro.
No sé quien seas. Pero voy a esperarte. Aunque tenga 80 años y aparezcas hasta entonces, me sentiré feliz de haberte encontrado.
Voy a esperarte. Y espero que tú también me esperes a mí.